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Colaboraciones 2009 (4 a 7)
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Porfirio

SAWBONES ("EL CIRUJANO")

 

Se esperaba un duelo en la cumbre; más bien a partir de la cumbre, tras los primeros 400 metros de dura subida como había recordado como ánimo intimidatorio uno de los involucrados en las fechas previas al encuentro. Se velaron armas, se diseñaron tretas psicológicas, se acudió a la cita con un dorsal desafiante y con zapatillas luminosas. No hubo tal refriega. Ni siquiera se desenfundó. "El cirujano" se saldría una vez más con la suya pues sus rivales acudieron en son de paz, sin ganas, aceptando de saque la derrota, optando por hacerse un bosque en plan "deporte-salud", o sea, prefiriendo la mariconada (como diría Caño con perdón de Dios).
En otros tiempos "El cirujano" sí tuvo que sacar todo su arsenal de bisturís: comenzar a lo bestia, cortando por lo sano imponiendo un ritmo imposible de seguir, y luego disecando con mayor precisión y finura a los rivales que osaban seguirle los pasos y al territorio refractario de su galopada implacable. Un auténtico Jack el Destripador de la media distancia, un Vesalio de la pista, del asfalto urbano, del camino rural y de la ladera de montaña. Y es que nadie como él conocía de antemano los recovecos de los recorridos en los que se batía con denuedo. En especial la anatomía del mítico bosque, los nervios que emergían de la tierra en la forma de raíces arbóreas y las fascias que cubrían el terreno debido a la hojarasca. Cada pisaba abría el terreno como un golpe de bisturí cauterizando el tiempo bajo sus pies.
Triunfante siempre en las carreras populares, al "Cirujano" le llegó su hora el día en que llegó demasiado pronto a uno de sus duelos, un domingo de un otoño que ya ni recuerdo. El rival tardaba en comparecer así que decidió meterse en un bar a esperar. Por allí andaba el Seiko, que ese día cronometraba la carrera y también había llegado bien pronto (en realidad no se había ido desde que llegara la noche anterior con unos compañeros del curro que celebraban la jubilación de uno de ellos). El caso es que se sentó junto a él y pidió un café con porras. "¿Tú no tomas nada? Hay tiempo y te vas a enfriar"- le dijo el Seiko. "Pues la verdad es que tienen buena cara esas porritas... una no me hará mal, ¿no?". "¡Claro, hombre!". Tras la primera llegaron la segunda y tercera, y ya entonces no estaba el "Cirujano" para muchos (ni pocos) trotes. Salió del bar como una boa y se volvió a casa en el Metro leyendo el periódico tan pimpante (tan pichi que dio varias vueltas a la línea circular sin percatarse de ello). De su duelista ni supo. Fue el final de su imperium y el comienzo de su leyenda.
Ya ves tú, un exceso de celo acompañado de un simple descuido y zas, te caza la molicie y te puede el vulgar hedonismo del desayuno con porras y la vida contemplativa. Ya ves tú, lo malo de guiarse por las sensaciones

 


 

V.- CORREO URGENTE



Mi admirado Luis (Loz):

Desde que te marchaste a tus aventuras marineras, hace ya tanto tiempo, están pasando en la Tapia algunas cosas; mejor dicho, están pasando en la Tapia cosas bastante gordas, y no exagero, porque yo (casi) siempre digo la verdad.

Para empezar, ya no hay silbato, y entonces nadie obedece, porque como ese señor que manda AHORA en la Tapia no usa silbato, y como tampoco es que tenga estilo de mucho mandar (a veces incluso pide opinión a los demás, qué locura), pues entonces todos hacen lo que les viene en gana, y cuando habla al principio en el MP ni le atienden ni están quietos, y las chicas menos todavía, porque como nadie les ORDENA callarse (como tú sabes hacer, con esa autoridad tuya tan masculina), pues todas alborotan como gallinas, y es un desastre. Primer punto.

Ah, se me olvidaba, además el señor de las fotos ya no hace fotos al principio todos juntos, (sólo hizo el primer día), sino que se la pasa tonteando con las chicas, a su edad -no como tú, que eres (algo) joven, todavía-; luego pone en el foro de la Tapia las fotos de otros años (como una de un señor con un cuchillo ENORME en la boca, creo que es de una sezta) y se ríe, yo lo he visto (reírse).

Todo eso al principio, pero lo más grave viene siempre después. Porque el día de Akiles estuvieron todo el rato en las terrazas del Lago, tomando cervezas a todo pasto y boquerones en vinagre, y sortearon a dos para que corrieran y se hicieran fotos sudando para ponerlas luego en el foro y que tú las vieras. Pero lo peor es que todos se reían con la boca llena de boquerones (también croqueta) mientras estas dos personas sufrían a 40ºcent. (aprox.). Y los dos que más se reían eran Malajeta y Jabobo (te lo digo para que los pongas en tu lista de INDESEABLES).

Pues, Papi, (uy, qué tonta, quise decir Luis), hoy ha sido peor, porque han llevado hasta el BOSQUE hamacas, mojitos, neveras, sandías, empanadas (de bonito, de bacalao, de congrio, de pisto, de café con leche, etc.) y también una orquesta para bailar lambada, y han llevado también otras cosas que no digo por ser decente (se compra en las farmacias). Además, los dos que corrieron el otro jueves ya no han querido (correr), y han pasado la tarde (y la noche) bailando y bebiendo y de todo, y sudaban. Dicen que ellos también quieren “gosar al son del dansón”.

También quiero decirte que han decidido por MAYORÍA (votación) que van a rebelarse cuando vuelvas, y los que más gritaban eran los que más te adulan, esos que ponen cara de mucho esfuerzo cuando los miras, pero que son los peores y te apuñalarían por la espalda si pudieran (pero les falta CORAJE); menos mal que yo te aviso y te prevengo (desinteresadamente).

Por si acaso, te lo adelanto para que tomes tus decisiones: dicen que cuando vuelvas no piensan hacer el Sahara, que ellos también prefieren el Caribe (es envidia). Incluso amenazan con transformar los “Jueves de la Tapia” en “Jueves de la Salsa”; vamos, que lo de correr lo aplazan para septiembre, porque lo que de verdad les gusta es dormir la siesta, abanicarse a la sombra de una encina y bailar el mambo a la luz de la luna.

Espero que vuelvas MUY PRONTO para darles su merecido. Yo lo estoy deseando. ¡Disfruto tanto viendo cómo les haces sufrir…!


Se despide: Una Admiradora (Secreta).
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